14 mar. 2010

Arturo Quetzalcoatl Torres Herrera


Llevas el sol encarcelado bajo tu piel,
se te escapa por los poros
en las noches de nuestros encuentros
en forma de gotas luminosas y calientes
que guían mi lengua y mis labios
hasta el aleph de tu cuerpo,
en donde guardas
el manjar con que me alimento.
Sabes a sol y a luz,
sabes a lumbre que se libera
con ganas de ser incendio,
lumbre que me funde,
que me provoca jadeos.
Cuando te cabalgo a trote,
como se cabalga en la llanura,
dejo que tu sudor de sol me queme
y soporto con delicia tal tortura.

En las piernas llevo las marcas
de tu calor intenso,
no existe mi noche
si no llega tu orgasmo,
no vive mi cuerpo
si no estás a mi lado.
Busco apagar con mis aguas
ese sol que llevas dentro,
me quiero clavar en ti como en el desierto
quiero salir cansado, quemado, seco,
feliz de sobrevivir a tan dulce infierno.
Llevas un sol, un sol por dentro...



 
posted by Sirena at 1:08 p. m. |