16 feb. 2009
Viene la noche cargada de lluvia, rompiendo el aire con el estruendo fugaz de su garganta, recitando una canción sobre la tierra mojada. Esa tierra donde resbala el agua, una humedad que mañana morirá fundida en el barro. Vaga mi silencio entre las notas de Janis y las letras de Morrison. Vaga sin saber su rumbo, y aquellas cosas que merece la pena callar, explotan en la noche como metralla, como las cuerdas de ese piano en el viejo París, sobre las terrazas del Café de Flore o de La Coupole, intentando despertar a cualquier precio los sueños de Henry Miller y de Sartre. Llueve, y hoy más que nunca viajaría, como decían Héroes, a través de Asia cruzando los Himalayas, entre la India y Nepal, pasando por Katmandú y los lagos de Pokhara... en busca de esa flor de loto.



 
posted by Sirena at 4:09 p. m. |